Se me hizo realidad la peor pesadilla de todo fotógrafo

Con el pasar de los años me doy cuenta que cuando alguien nuevo conoce tu trabajo, solo ve lo “bien que te va”, piensa que “has tenido suerte” o que “siempre la tienes fácil”, sin detenerse a analizar todo lo que has hecho o pasado, para llegar hasta ahí.

La verdad es que todos tenemos un comienzo y pasamos por muchos errores, que más que derrotarnos, nos hacen más fuertes y experimentados para evitar que esas cosas vuelvan a suceder y el negocio siga creciendo.

Hoy quiero contarte uno de los “raspones” más fuertes que he tenido como fotógrafa de bodas y posiblemente una de las pesadillas que, al menos una vez, se pasó por tu mente.

Hace más de cinco años, un fin de semana cubrí una boda y al siguiente me tocaba fotografiar otra. Como ya había copiado las fotos de la primer boda en un disco duro, había editado mis favoritas y había hasta hecho un slideshow, me sentía tranquila de borrar las memorias SD, horas antes de hacer la segunda cobertura.

No pasó mucho tiempo, cuando recibo una llamada de mis padres (quienes me ayudaban con la administración en ese entonces), preguntando por las fotos de la primera boda. “Están ahí en el disco duro, yo las copié”.

No te imaginas el escalofrío que sentí por mi cuerpo cuando me dijeron “no las encontramos, el disco duro no quiere funcionar….”

Y ahí estaba yo, en plena cobertura de boda, sosteniendo mi cámara, queriendo hacer magia para recuperar las fotos que tenía dentro de las memorias SD que sostenía en mis manos…¡¡¡había perdido las fotos originales de una boda!!!

Por más que intentamos recuperarlas – le pagué a expertos e inclusive mandé el disco duro al extranjero – no se pudieron recuperar. El disco duro murió.

A pesar de todo este caos (que me tenía llorando todos los días), increíblemente pude resolverlo y salir con la cabeza en alto de esta situación. Mi cliente obviamente se molestó (¡bastante!) pero le compensé de todas las maneras posibles.

Cuando pensaba que nunca más iba a saber de ellos o que iban a destruirme con sus comentarios, me escriben meses más tarde para contratarme para una post boda. Nunca olvidaré lo mucho que significó ese correo para mí: ¡me estaban dando una segunda oportunidad! ¡¡¡Confiaron en mi trabajo nuevamente!!!

Cuando perdí esas fotos, te admito que pensé dejar la fotografía de bodas y dedicarme solo a las sesiones. Sentía que era demasiada responsabilidad. Pero las bodas tienen algo tan especial que decidí no rendirme y capturar, en cambio, la lección más importante de esta pesadilla: tenía que crear un sistema a prueba de estos errores.

Hoy en día tengo un sistema de trabajo prácticamente automatizado y a prueba de errores, que he ido construyendo y puliendo con el pasar de los años.

Es por eso que quiero compartirte paso a paso y de principio a fin, TODO lo que hago en cada cobertura de boda, para que NUNCA tengas que pasar por algo como esto y puedas salir victorioso de cada cobertura, con clientes felices que te recomienden por el increíble trabajo que has realizado.

Si tampoco estás dispuesto a renunciar a tu sueño de vivir de la fotografía de bodas, ingresa a www.lizpinto.net/weddingninja, y te espero del otro lado para compartirte todas mis experiencias, conocimientos, sistemas y herramientas, para que no tengas que  pasar por las mismas pesadillas.

Un abrazo,

Liz

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