11 errores en 11 años como fotógrafa

Hoy quiero contarles un poco de la parte del negocio que muy pocos ven, pero que todos los emprendedores viven. Ese lado de la moneda, que no es tan bonito y que muchos prefieren olvidar y no compartir: los errores en el negocio.

Desde que inicié mi empresa de fotografía, en el 2009, he vivido tooodo tipo de experiencias.

Al inicio cometí varias equivocaciones (que ahora prefiero llamar enseñanzas), ya que no tenía una guía que seguir. Realmente todo lo iba haciendo en base a ensayo y error.

A pesar de las lágrimas que me provocaron esas situaciones, o lo mal que me hicieron sentir, hoy puedo decir que no me ganaron y que nunca me rendí.

Hoy te quiero compartir 11 errores que cometí para que puedas aprender de ellos y puedas evitar malos ratos o saber cómo afrontar cada reto. Mi objetivo es ayudarte para que tú tampoco te rindas bajo ninguna circunstancia.

  1. No pagarme un sueldo: este fue uno de los errores que no corregí hasta tener muchos años como fotógrafa. Normalmente lo que hacía era usar lo que «sobraba», después de pagarle a todos, y entonces usarlo para mis gastos personales y para los gastos personales.
    Lo ideal es que te pongas un salario, no solo por el hecho de tener un ingreso fijo y que tratarte a ti mismo como un empleado hará que las cosas fluyan mejor en la parte financiera, sino porque el negocio necesita tener una base monetaria con la cual puede invertir en cosas nuevas y crecer.
  2. Hacía muchas sesiones en un mismo día: además del desgaste físico, el estrés que me hacía tener que correr de un lado para el otro y tener que atender a tantas personas al mismo tiempo; no podía brindarles la experiencia que yo quería a todos mis clientes. Bien dice el dicho que no es cantidad, sino calidad y eso es lo que he podido conseguir al reducir la cantidad de sesiones que hago.
  3. El nombre de mi negocio: a mi negocio decidí ponerle un apodo que yo misma me puse. «Lizzie» lo utilizaba para firmar todos mis diseños, fotos y artes (sobre todo porque me gustaba mucho la serie Lizzie McGuire). Con el pasar del tiempo me sentía extraña de que no me llamaran por mi nombre y no fue hasta 11 años después que dejé de lado Lizzie Photography para poder utilizar Liz Pinto para todo lo que hago.
  4. Aceptar sesiones o bodas con poca anticipación: cada vez aceptaba un trabajo con pocos días previos de reserva, surgían confusiones o malos entendidos. Como no había suficiente tiempo para poder firmar contrato, reunirme con los clientes o que conocieran bien mi trabajo; no podía superar sus expectativas o no iba acorde a lo que ellos esperaban.
    Actualmente he preferido decir que no a las personas que me contactan «de ya para ya» y recomendarlos con otros colegas. Esto considerando que, el tipo de paquetes y producciones que yo ofrezco, necesitan un tiempo de preparación previa para disfrutar bien la experiencia.
  5. Equipo de trabajo ineficiente: de las cosas más complejas de ser emprendedor, es conseguir un grupo de personas comprometidas y responsables, para formar parte de tu empresa. Muchos de nosotros acudimos a conocidos, para que nos ayuden con tareas y labores.
    Como tenía mucha más confianza con ellos, era muy flexible en situaciones donde no debía serlo y me costaba exigirles, aunque les estuviera pagando por sus servicios. En cierta forma sentía que ellos veían como si me estuvieran haciendo un favor y no se tomaban las cosas tan en serio como se debía.
  6. No saber decir que no: este es un error que aún sigo cometiendo (aunque en menor escala), pero muchas veces acepté cosas que no deseaba hacer por querer quedar bien con otras personas, mientras me fallaba a mí misma.
    Cuando pasa esto, es más difícil desarrollar mi creatividad y cuesta más expresarse al máximo, cuando tú mismo cuerpo y mente están repelando lo que estás haciendo.
  7. Dejarme afectar por malos comentarios: hagas lo que hagas, siempre habrá gente que hable de ti, el problema es cuando esto se nos mete en la cabeza y nos hace dudar de nuestras capacidades. «Eso lo hace cualquiera, solo es presionar el botón», «Se está copiando de mi trabajo», «mira cómo edita, casi le borra la cara a la chica»; entre muchas otras frases que te hacen sentir que estás haciendo lo incorrecto. Lo importante es saber rodearte de personas que estén en la misma sintonía que tú y apoyarse mutuamente, para que estos comentarios pasen a segundo plano (o incluso borrarlos por completo).
  8. No sacar tiempo para descansar: si eres workaholic como yo, sabrás que puedes estar trabajando todo el tiempo sin parar y disfrutar todo lo que haces. A pesar de eso, llega un momento en que el cuerpo te pide un break y la creatividad necesita un reposo para poder volver a funcionar.
    Yo soy de las que piensa que, si te la pasas haciendo lo mismo una y otra vez, llegará un momento en el que estarás trabajando en automático y no podrás brindar lo mejor de ti. Separa un día de la semana y dedícalo a hacer lo que tú desees, excepto trabajar.
  9. No pedía abono en mis inicios: sin abono no hay reserva. Esta es una de mis «leyes» actuales, porque es la única forma en que se puede asegurar que en efecto se llevará a cabo la sesión. Cuando estaba empezando no les solicitaba un pago anticipado y esto hacía que me cancelaran o cambiaran de fecha con mucha frecuencia. Incluso, recuerdo ocasiones donde yo llegaba a la locación de la sesión y las personas ni me respondían el teléfono.
    No les podía exigir nada porque no había contrato de por medio y tampoco ningún motivo mayor para que ellos estuvieran ahí, así que recomiendo fuertemente que exijan un porcentaje del pago total, antes de ir a trabajar.
  10. No preparaba el equipo con antelación: aunque este error no me ha sucedido tantas veces, las pocas veces que he experimentado lo que es que se te quede la cámara, memorias, flash, transmisores u objetivos; ha sido bastante estresante. Por esta razón, recomiendo arreglar y revisar todo el equipo de trabajo desde el día anterior (de ser posible), cargar todas las baterías y asegurarte de llevar accesorios de reemplazo para que no te quedes sin batería o equipo en plena sesión.
  11. Gastar sin analizar: como inicié mi trabajo siendo muy joven (tenía 17 años), realmente no manejaba muy bien mis finanzas. A medida que iba generando ingresos, así mismo los iba invirtiendo en nuevo equipo, cursos en el extranjero, cosas personales, entre otros. A pesar de que me ayudaron a ir creciendo, me hubiera gustado tener mayor control y pensar más cada inversión que hacía, sobre todo en la parte de dividir mis gastos personales de los gastos de la empresa.

Si quieres oír más anécdotas sobre cada uno de estos errores, en el video que te comparto arriba puedes escucharlas. Como te podrás haber dado cuenta, prácticamente ninguno es relacionado con la parte técnica o de fotografía, sino del aspecto administrativo, que es un tema que muy pocas veces nos educan en los cursos de fotografía para principiantes.

Por esta y muchas razones más, es que creé mi curso The Click, en el que enseño a fotógrafos no solo a que tomen buena fotos, sino también a que tengan un negocio de fotografía exitosos, organizado, que genere ingresos y les permita vivir de su pasión.

Ahora cuéntame, ¿te han pasado cosas similares? ¿Con cuál de los errores te identificas más?

Ten muy en cuenta que lo importante es no dejarse vencer por esas piedras en el camino, sino usarlas como rocas para construir una fortaleza.

Recuerda que cuentas conmigo para animarte y apoyarte en cada paso que des.

Un abrazo,

Liz

  • Roberto rivera
    11 agosto, 2020

    Muy bueno aprender algunos erros que hago y ya se que de hoy en adelante tengo que Mejorarlos jejejeje 😅😅😅

    • Liz Pinto
      Roberto rivera
      11 agosto, 2020

      Eso!! Vamos por más 😀

  • jeidy Lora
    11 agosto, 2020

    AL leer todo esto me doy cuenta de que tengo mucho que trabajar., Muchos de los que fueron tus errores son los mios ahora mismo, muchisimas gracias por compartir tus esperiencias y consejos . saludos!

  • Luis Borbón
    11 agosto, 2020

    ¡Increíble Liz! Gracias por estos datos que sirven muchísimo; he pasado por algunas enseñanzas, como lo mencionas tú, y he aprendido muchísimo, pero también es importante hablar entre colegas para seguir creciendo y ver lo que otros no ven.

    • Natalia Durango
      Luis Borbón
      11 agosto, 2020

      Querida, Liz, tus consejos son de mucha utilidad para mí, gracias por compartir tus experiencias y ayudarnos a mejorar cada día.
      Bendiciones.

  • Jhair
    22 septiembre, 2020

    Wow! Gracias por convertirte en la guía para los demás que no tuviste cuando iniciaste, además de compartir los errores de los cuales aprendiste y creciste los cuales también sirven de motivación el la fotografía y vida diaria

    • Liz Pinto
      Jhair
      22 septiembre, 2020

      ¡Gracias por tus palabras! Créeme que lo hago con muchísimo gusto 😀

Leave a Comment